Poesía

El Dilema de la Batalla

20:43Danilo Ulloa


Tus problemas fueron los míos,
me percaté que era todo oídos,
y no me escuchaba a mi mismo,
emitía poderosos seísmos.

Pero yo no me escuchaba,
el tiempo pasaba, sin pena,
sin gloria, solo respiraba,
tu aire para mi tranquilidad.

Creía que era suficiente,
engaño salvaje de la mente,
demasiado te idealizo,
hasta que me puse a analizarte.

No puedes de nadie fiarte,
el amor es un juego no es arte,
el corazón es tu rival,
que ataca a ritmos constantes.

Imaginaos en la piel del conejo,
siendo despellejado a ritmo de jazz,
así me siento cuando me miro en un espejo,
y veo que ya no bailamos al mismo compás.

Y aquí continuará otra historia,
la vida da mas vuelta que una noria,
Don Negro y su poderosa hazaña,
ten cuidado voy con la santa compaña.

Cuando tu compañía es la locura,
y la soledad te devuelve la sonrisa,
esa sensación que te acaricia,
al final es la que te cura.

Fui amante de mis armas,
antes de conquistar tus montañas,
declaré millones de victorias en las camas,
donde hoy conquisto a otras alimañas

Solo quería terminar sin egoísmo,
disculpa si me preocupé,
quizás demasiado, pero es que ...
ahora solo pienso en mi mismo.

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